Salario en especie: ejemplos y ventajas

Marta Gómez

La contraprestación económica es el elemento clave de un contrato de trabajo, pero no todo se paga con dinero: en ocasiones, las empresas pueden recompensar a sus trabajadores haciendo uso del salario en especie como alternativa legalmente reconocida al dinero físico.

A continuación, te contamos todo lo que debes saber sobre este tipo de remuneración, sus ventajas y algunos ejemplos.

En qué consiste el salario en especie

Se puede definir el salario en especie como la retribución económica que percibe un trabajador por parte de la empresa a través de determinados bienes o servicios, en vez de en dinero.

Este método de retribución es un valor añadido en la relación que mantienen empleado y empresa, ya que brinda la posibilidad al empleado de acceder a determinados productos y servicios con exenciones fiscales y a precios muy competitivos.

En otras palabras, es una forma de que el empleado “gane más dinero, aunque siga cobrando lo mismo”.

Qué tener en cuenta al ofrecer retribución en especie

Para que se pueda efectuar esta retribución, tiene que existir una relación laboral vigente: además, el empleo de los bienes o servicios percibidos en especie será exclusivamente de uso personal del trabajador.

Aunque la retribución no se realice con dinero, todos los bienes o servicios que constituyen el salario en especie son cuantificables, por lo que deben aparecer en la nómina con su valor dinerario asociado. De hecho, el salario en especie computará para la determinación de la indemnización por despido y para la base de cotización, y tendrá una repercusión fiscal (estará sujeto a retenciones del IRPF).

Además, según prevé el Artículo 26 del Estatuto de los Trabajadores, el salario en especie no podrá exceder del 30 % del total de las percepciones del trabajador y, para poder realizar este tipo de retribución, el trabajador tiene que cobrar en dinero un salario superior al SMI.

Salario en especie vs. percepción extrasalarial

Son dos conceptos que podrían confundirse; sin embargo, la diferencia estriba en que las percepciones extrasalariales son partidas que la empresa incluye en la nómina como suplidos que se consideran necesarios para que el trabajador lleve a cabo su actividad, mientras que el salario en especie no guarda ninguna relación con la misma.

Yendo más allá, cabe reseñar que las retribuciones en especie son un tipo especial de percepciones extrasalariales: así, una percepción extrasalarial podría ser un plus de distancia o transporte, unos gastos de locomoción, horas extraordinarias o en concepto de prendas de trabajo.

Las percepciones extrasalariales se cobran periódicamente y no tienen ningún efecto sobre la cotización en la Seguridad Social, indemnización o vacaciones.


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Ejemplos de salario en especie

1. Transporte de la empresa

La empresa podría tener a bien facilitar a sus trabajadores el desplazamiento o el acceso al centro de trabajo, poniendo a su disposición un vehículo (un autobús, generalmente).

En su lugar, también podría ocurrir que la empresa decida adquirir abonos o vales de transporte público, y los ponga a disposición de los trabajadores.

En este último caso, la cuantía que queda exenta de retención por IRPF es 136,36 euros al mes, y no se podrán rebasar los 1500 euros al año en este concepto por cada trabajador.

2. Dietas

Otra forma de ayudar a los empleados es subvencionando sus gastos de la hora de la comida. Esta medida puede tener mucho éxito para los empleados que trabajen a jornada partida.

Para ello, podría disponerse de un servicio de comedor, que sirva a los empleados un menú del día gratuito o por un módico precio. Si esta medida no es viable, hay muchísimas empresas que optan por otorgar tickets restaurante a los empleados, descontando su importe de la nómina.

Dicho importe no debería sobrepasar los 9 euros diarios para gozar de exención de impuestos.

3. Servicio de guardería

Uno de los grandes problemas que actualmente tienen los trabajadores es conciliar su trabajo con sus obligaciones familiares.

La solución podría estar en ofrecer a tus empleados vales de guardería, canjeables con alguna escuela infantil cercana al centro de trabajo y con la que llegues a algún acuerdo previo; o también puedes acondicionar un área del centro de trabajo y convertirla en guardería para los hijos de tus trabajadores.

Los costes que surgen de este tipo de retribución están íntegramente exentos de impuestos.

4. Acciones de la empresa

Si tu empresa es una Sociedad Anónima y deseas que “todo quede en casa”, puedes ofrecer a tus empleados la posibilidad de adquisición de acciones de la compañía, a través de stock options (opciones sobre acciones).

Estas tributan como rendimiento del trabajo en el IRPF a partir del momento en el que se haga efectivo el ejercicio del derecho de compra; hasta 12 000 euros estarán exentas de impuestos, pero la oferta habrá de reunir exactamente las mismas condiciones para todos los trabajadores de la empresa.

5. Formación

También puedes ofrecer a tus empleados la posibilidad de formarse y mejorar sus competencias profesionales.

Si las materias objeto de formación están relacionadas con el desarrollo del trabajo de tus empleados, su coste estará libres de impuestos.

6. Telefonía u otros materiales

Otra forma de retribuir a tus trabajadores en especie puede ser facilitándoles el acceso a productos tecnológicos, de esos de los que hay en todos los hogares.

Aunque hayamos mencionado los teléfonos móviles, puedes llegar a acuerdos con empresas distribuidoras de tecnología para ampliar la oferta y brindar la posibilidad a tus empleados de adquirir tales productos a un precio mejor que el del mercado.

7. Seguros

Los empleados también pueden verse recompensados a través de un acceso bonificado a la contratación de seguros médicos de ámbito privado, que sean extensibles para toda su familia.

Las primas de dichos seguros correrían por cuenta de la empresa, estableciéndose un límite de exención de impuestos por valor de 500 euros anuales por empleado.

8. Planes de pensiones

También puedes aportar tu granito de arena en la jubilación de tus trabajadores, contratando un plan de pensiones a su nombre.

Pagando la empresa las primas del plan de pensiones, esta se beneficiará de deducciones en el Impuesto de Sociedades.

Ventajas de salario en especie

1. Mejora la salud financiera de los trabajadores

La economía doméstica se ve aliviada, al mismo tiempo que se cubren algunas necesidades importantes e ineludibles, como la contratación de seguros o que alguien cuide de los más pequeños de la casa.

2. Aumenta la motivación laboral

Lo mencionamos más arriba, pero insistimos: gracias a las retribuciones en especie, el empleado cobra más, aunque sobre el papel siga ganando lo mismo. Y eso es garantía de buen rendimiento.

3. Disminuye el absentismo laboral

La tan deseada conciliación familiar se hace posible, y ya no será necesario llegar tarde o irse antes por motivos cuya solución también puede estar en manos de la empresa.

4. Incrementa la atracción y retención de talento

Los empleados sienten que la empresa se preocupa por su bienestar: a nivel emocional, el trabajador se sentirá satisfecho y le habremos dado motivos para no querer marcharse.

Ahora que ya conoces todas las claves del salario en especie, puedes plantearte añadir este beneficio social a tu empresa. Y si ya lo has hecho, pero te preocupas por el bienestar financiero de tus trabajadores, conoce Devengo, el beneficio social innovador de salary on demand.

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